Campo de los Pastores.-

Algunos pastores, gente de entre la más despreciada por el pueblo judío, fueron a adorar a Jesús. Envueltos en un resplandor de gran luz, conocieron por el ángel la alegre noticia de que el esperado portador de la salvación había nacido.

El santuario, diseñado por Barluzzi, se encuentra en una roca que domina las ruinas. Tiene forma de dodecágono con cinco ábsides en plano inclinado simulando la estructura de una tienda de campaña, como la de los pastores de esa época. La luz que penetra en la cúpula de hormigón y cristal, iluminando el interior hace pensar en la luz divina, que apareció a los pastores.

La tradición cristiana

Un antiguo peregrino anónimo, citado por el monje benedictino Pietro Diácono (s. XII), nos habla de los recuerdos sagrados presentes en el alrededores de Belén: “No lejos de allí hay una iglesia llamada de los Pastores, donde un gran jardín está esmeradamente encerrado en todo su contorno por un muro; y hay en aquel lugar una gruta muy luminosa, que tiene un altar allí donde un ángel, aparecido a los pastores vigilantes, anunció el nacimiento de Cristo”. También san Jerónimo (finales s. IV) menciona más veces este lugar, asociándolo a la bíblica Migdal-Eder (Torre de Eder o del rebaño) y la iglesia de Jerusalén allí celebraba una fiesta la vigilia de la Navidad. El obispo Arculfo (s. VII) recuerda la presencia de los sepulcros de los tres pastores en la iglesia. Antes de la llegada de los cruzados la iglesia fue destruida pero, no obstante, las ruinas siguieron siendo visitadas por los peregrinos.
Tradicionalmente el lugar estaba citado como Deir er-Ra’wat, en el margen meridional de la planicie que desciende de Belén, donde existen notables ruinas de un antiguo edificio sagrado. La iglesia inferior o cripta, casi íntegra, sirvió también de iglesia parroquial para los griegos ortodoxos hasta 1955. En 1972 se procedió a la excavación (dirigida por V. Tzaferis) y a la restauración del monumento; una iglesia moderna anexa al lado de la antigua.
Las excavaciones en la zona han desenterrado los restos de un asentamiento rural que data del primer siglo. d. C. (con almazaras, cuevas y columbario) y un monasterio bizantino (con iglesia, patios, aljibes, panadería, entornos de mosaico), que floreció entre los s. IV y VIII. d. C.